martes, 11 de junio de 2013

Libros por delivery

Librería Mi Casa: un altillo que da pena abandonar

Txt Etienne Baigorri

“Tengo memoria para cosas inútiles, puedo recordar catálogos de editoriales enteros. Ahora encontré dónde capitalizarlo: siendo librera”, asegura Nurit Kasztelan, poeta y mentora de Librería Mi Casa. El proyecto nació hace unos dos años, un poco por casualidad y otro poco por una búsqueda inconsciente. Nurit supo ser economista y trabajar en el Estado todo lo que soportó, hasta que un día colgó los guantes y presentó la renuncia. “No sabía que iba a hacer, por eso digo que lo de la librería no se me ocurrió, sino que se fue dando de a poco”, explica. Empezó primero ofreciendo su ayuda y todo el conocimiento que una persona que gastaba la mayor parte de su sueldo y de su tiempo en libros pudo adquirir a editoriales amigas para que le dejen algunos ejemplares que ella iría vendiendo y recomendando en sus clases de teatro o en los ciclos de lectura de poesía que organizaba en ese momento. 



El traslado por la ciudad con una bolsa llena de libros empezó a tomar cada vez más envergadura, había llegado el momento de formalizar la alianza. Así fue como comenzó Librería Mi Casa, su nombre no deja lugar a la imaginación: Nurit acondicionó el altillo de su vivienda para convertirlo en una verdadera librería, de esas tan lindas, completas y cálidas que da pena abandonar, aunque más no sea hasta la próxima compra. “Hubo un momento en que esto se empezó a hacer conocido y me traían libros de Chile o de otros lugares, yo también viajaba y empezó a fluir. Fue muy de a poco y ahora ya no me alcanzan los estantes”, comenta.

El secreto mejor guardado de Librería Mi Casa es su toque personal y una búsqueda real por dejar en el mundo lectores satisfechos. “Disfruto de recomendar libros, de preguntar, conozco a los lectores que vienen y sus preferencias y me gusta que vuelvan. A veces los llamo yo directamente para decirles que llegó un libro que les va a encantar. Es un poco recuperar ese oficio, que existe todavía, pero no en mucho lugares”, reconoce la poeta, que también es parte de la Editorial Excursiones.

Lo auténtico del proyecto no se queda sólo ahí, la apuesta de Librería Mi Casa, que se especializa en poesía, narrativa y filosofía contemporánea, es “traer lo que no llega”. Nurit promete: “no sólo rarezas en cuanto a títulos, sino también en cuanto a ediciones, libros cocidos, hechos a mano, libros chiquititos, libros de autor. Ediciones raras, editoriales descatalogadas, cosas que no hay en otro lugar”. Los exquisitos lectores que quieran hacerse de estas propuestas tienen varias opciones, o bien utilizar Librería Mi Casa como una bitácora virtual y encargar sus libros, que serán enviados a domicilio, o solicitar cita y disfrutar del clima literario que ofrece este altillo vuelto librería.

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